Guía

Bodegas en Mallorca: dónde hacer una visita con cata, zona por zona

Bodegas de Mallorca con visita y cata: Binissalem, Pla i Llevant, Llucmajor y Tramuntana. Precios, idiomas, edad mínima y tours con traslado.

Actualizada el 24 de octubre de 2026 · 35 experiencias comparadas

Viñedos en el interior de Mallorca
Foto: Christoph Strässler · CC BY-SA 2.0

Mallorca tiene dos denominaciones de origen de vino, Binissalem y Pla i Llevant, y un buen puñado de bodegas que abren sus puertas con visita guiada y cata. La mayoría están en el interior, entre campos de viña y almendros, a menos de una hora de Palma, y casi todas piden reserva previa. Es un plan tranquilo, cubierto en buena parte y perfecto para un día nublado o para descansar de la playa.

En esta guía ordenamos por zonas las bodegas que tenemos fichadas: qué incluye cada cata, cuánto dura, el precio de partida cuando consta en nuestras fichas, en qué idiomas se hace y quién pone edad mínima. Al final encontrarás los tours con traslado para no tener que conducir y otras catas de la isla: aceite, brandy, ginebra y cerveza artesana.

Cómo es una visita a una bodega en Mallorca

El formato más habitual combina un paseo por la viña o por la nave de elaboración, la sala de barricas y una cata de tres a seis vinos con algo de picar: queso, sobrasada, coca o pa amb oli. Dura entre una y dos horas y, en nuestras fichas, los precios de partida van de unos 20 euros a algo más de 60 por persona. Las catas largas con comida llegan a las tres horas.

Las variedades autóctonas que más vas a oír son la Manto Negro y la Callet en tintos y la Prensal en blancos, junto a uvas internacionales. Si conduces, ten en cuenta que en una cata se prueban varias copas: muchas bodegas sirven cantidades pequeñas, pero lo sensato es que alguien no beba o elegir un tour con traslado.

Binissalem, el corazón de la D.O. Binissalem

Binissalem es el pueblo del vino por excelencia y se puede pasar una mañana saltando de bodega en bodega. José L. Ferrer, familiar y abierta desde 1931, enseña sus instalaciones y termina con cuatro o cinco vinos con aperitivos; nuestra ficha la recoge desde 19,50 euros, de lo más asequible del listado. Sa Cabana tiene tres formatos de cata de 1,5 a 2,5 horas, desde 30 euros con tres copas, y los más completos añaden jamón, sobrasada, quesos mallorquines e higos.

Celler Tianna Negre, entre Binissalem e Inca, explica las variedades y el proceso de elaboración y ofrece varios niveles de cata, con servicio en español, inglés y alemán; su visita Premium con cata figura desde 45 euros. En la finca Son Roig, de Bodegas Antonio Nadal, el programa Wine Sensations une paseo por la viña, bodega y cata, con un anfitrión de la familia propietaria. Visitan entre semana y, en fin de semana, solo con cita; el precio no está publicado.

Santa Maria del Camí, Consell, Alaró e Inca

A lo largo de la carretera de Palma a Inca hay varias bodegas con mucha tradición. Macià Batle, en Santa Maria del Camí, recorre las salas de fermentación y embotellado, enseña las obras de arte creadas para sus etiquetas y cierra con cuatro o cinco vinos; abre todo el año, tiene visitas a horas fijas en varios idiomas, alemán incluido, y nuestra ficha la sitúa desde 21 euros. En el mismo pueblo, Bodega Ramanyà propone viñedo, bodega, tres vinos de la casa y una colección de aperos antiguos, en alemán e inglés según los listados.

Bodega Ribas, en Consell, presume de llevar en la misma familia desde 1711 según su web y cata en el jardín o en la casa del siglo XVIII, siempre con cita previa. En Alaró, Bodega Oloron está construida bajo los campos: se baja a la bodega y se ve la elaboración a través de paneles de cristal antes de pasear por la viña. Y en Inca, Los Dos Caballeros hace catas privadas todo el año con cuatro copas de vino ecológico y una tabla de queso y embutido, solo para mayores de 18 años.

Sencelles, Moscari y Muro: bodegas familiares del interior

Sencelles concentra varias bodegas pequeñas con precios contenidos. Bodegas Santa Catarina empieza en el viñedo, pasa por la nave y la sala de barricas y termina en un porche con vistas a la Tramuntana, desde 20 euros con tres vinos; hay franjas a las 11:00, 13:00 y 15:00 de lunes a viernes, con un máximo de diez personas. Son Prim, en la carretera de Inca a Sencelles, tiene cuatro formatos desde 20 euros, en español, catalán, inglés y alemán según disponibilidad, y cancelación gratuita hasta 48 horas antes.

En Ca Sa Padrina se prueban de tres a cinco vinos de variedades autóctonas con tapas de sobrasada, queso y coca, desde 27 euros. BiniVista es el plan más largo de la zona: el propio fundador enseña la viña y sirve siete u ocho vinos con un almuerzo casero, desde 50 euros; conviene confirmar el idioma al reservar. Un poco más al norte, Can Gelat (Moscari) sirve sus cinco vinos ecológicos en el propio viñedo desde 34,95 euros y Bodega Butxet, en Muro, junto a s'Albufera, hace una visita de dos horas con cinco vinos y dos tapas desde 23 euros; ambas, solo para mayores de 18 años.

Pla i Llevant: Petra, Porreres, Algaida, Felanitx y Manacor

La D.O. Pla i Llevant cubre el centro y el este de la isla. En Petra, Miquel Oliver, fundada en 1912, es conocida por haber impulsado el moscatel seco en Mallorca; hace visitas guiadas por viñedo y bodega, también pensadas para familias, y tiene sala de catas, aunque conviene reservar. En Porreres, Mesquida Mora trabaja en ecológico y biodinámico: su formato sencillo recorre huerto, animales y celler y termina con cata, galletas y quesos, desde 30 euros.

Oliver Moragues, en Algaida, también biodinámica, hace visitas todos los días con reserva: tres vinos con coca y almendras desde 31 euros o cuatro con tapas, con precio reducido para niños de 7 a 17 años. En Felanitx, Es Fangar propone catas sentadas de cinco o seis vinos con embutidos y una cata vertical de añadas, desde 62,50 euros y solo para adultos. Y en pleno centro de Manacor, Vins Miquel Gelabert sirve seis o siete vinos con picoteo casero y enseña su cava de 1909, desde 35 euros, de lunes a viernes: una buena opción cubierta si llueve.

Llucmajor y el sur

Si te alojas en Palma, la Playa de Palma o el sur, Llucmajor queda muy a mano. Bodegas Vi Rei hace una visita guiada de una hora por la fermentación, las barricas y el embotellado desde 20 euros, con turnos en español, inglés y alemán (los de alemán no se ofrecen en temporada baja, hasta abril). Sin visita también se puede catar de 10:00 a 18:00 desde 7 euros, la opción más barata de toda la guía.

Bodegas Bordoy recorre sus viñedos y termina con una cata de vinos mediterráneos con maridaje tradicional, desde 39,50 euros según su web; los listados describen una versión de unos 90 minutos con la sala de barricas excavada en marès y cinco vinos al aire libre junto a la viña. Se ofrece en español, inglés y alemán y es solo para mayores de 18 años.

Tramuntana y Pollença: viñas de montaña y una cata con sumiller

En plena Serra de Tramuntana, Vinyes Mortitx (Escorca) explica cómo la montaña da carácter a sus uvas y cata en la terraza tres, cinco u ocho vinos con pan, aceite, tomate de ramallet y queso, desde 22 euros; requiere reserva y es para mayores de 18. Es Verger, a unos 450 metros de altitud en Esporles, enseña finca, bodega y almazara en una sola visita ecológica de una a dos horas, con degustación de vino y aceite; el precio se concierta al reservar.

Junto a Pollença, Can Axartell se levantó en una antigua cantera para trabajar por gravedad, sin bombear el vino, y su cata suele incluir cinco vinos con tapas mallorquinas. Y si prefieres no ir a ninguna bodega, Wine Tasting Mallorca organiza una cata de unos 150 minutos con sumiller independiente, cinco vinos de varias zonas de la isla y productos locales, en Pollença o en tu casa de vacaciones, en inglés, alemán y neerlandés, desde 75 euros.

Sin coche: tours con traslado y catas en Palma

Para que nadie tenga que conducir, Sa Clasta Wine Tours recoge en cualquier punto de la isla y visita dos bodegas con tres o cuatro vinos en cada una y tapas como comida ligera, en grupos muy pequeños (mínimo cuatro personas), desde 155 euros. 48h in Mallorca lleva en minivan desde Palma a una bodega familiar de Santa Maria del Camí, a unos 15 minutos, en una salida de tres horas con cata y aperitivos; consulta el precio exacto, porque no consta si es por persona o por reserva.

Sin salir de Palma, Avinae recibe a grupos de hasta doce personas en su local del casco antiguo y recorre los viñedos de Mallorca a través de sus vinos, con queso y sobrasada, en unas dos horas de martes a sábado, desde 58 euros y para mayores de 18. Es la opción más práctica si estás de paso o en un crucero.

Más allá del vino: aceite, brandy, ginebra y cerveza

Si viajas con niños o alguien no bebe vino, las catas de aceite son una buena alternativa. En Algaida, Roig enseña olivar, almazara, bodega y embotellado en dos horas, de lunes a sábado de 11:00 a 13:00, desde 49,50 euros, con tarifa reducida de 6 a 14 años y gratis hasta los 6. Muy cerca, la finca Treurer recorre su olivar y su almazara moderna y termina con una merienda con su aceite, también desde 49,50 euros y a partir de 15 años.

Para destilados, Bodegas Suau (Marratxí), con más de 170 años de historia, cata brandy sacado directamente de la barrica desde 20 euros, y Gin Eva, en Llucmajor, sirve cinco ginebras y un cóctel con vistas al alambique de cobre, desde 55 euros. Y para cerveza artesana, Forastera, en Alaró, hace una cata de cinco cervezas con tapas caseras por 12 euros, mientras que Mallorca Beer Co (Campanet) abre su fábrica los viernes a las 18:00 con seis cervezas y aperitivo. Las de alcohol, solo para mayores de 18 años.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una cata de vino en una bodega de Mallorca?

En nuestras fichas, las visitas guiadas con cata empiezan en unos 20 euros (Santa Catarina, Son Prim, Vi Rei) y las catas largas con comida rondan los 50-75 euros. En Vi Rei se puede catar sin visita desde 7 euros, y el tour con traslado de Sa Clasta empieza en 155 euros. Confirma siempre el precio al reservar.

¿Qué bodegas de Mallorca hacen visitas en alemán?

Según nuestras fichas, Macià Batle, Ramanyà, Tianna Negre, Son Prim, Bordoy y Vi Rei ofrecen visitas en alemán (en Vi Rei, no en temporada baja hasta abril). También la cata con sumiller de Wine Tasting Mallorca y la finca de aceite Treurer. Conviene pedir el turno en alemán al reservar.

¿Hay que reservar para visitar una bodega?

Casi siempre. Ribas, Oliver Moragues, Mortitx, Santa Catarina y Mesquida Mora (en sus formatos largos) exigen reserva previa, y la mayoría de las demás la recomiendan. Algunas, como Can Axartell o la sala de catas de Miquel Oliver, admiten pasar sin cita si hay sitio, pero no conviene arriesgarse en temporada alta.

¿Se puede ir a una bodega con niños?

Depende de la bodega. Es Fangar, Can Gelat, Butxet, Mortitx, Bordoy, Avinae y Los Dos Caballeros son solo para mayores de 18. Oliver Moragues tiene precio reducido de 7 a 17 años y Miquel Oliver hace visitas pensadas también para familias. Con niños pequeños, la cata de aceite de Roig (gratis hasta 6 años) es la opción más cómoda.

¿Cómo hacer una ruta de bodegas sin conducir?

Con un tour con traslado: Sa Clasta recoge en cualquier punto de la isla y visita dos bodegas, y 48h in Mallorca lleva en minivan desde Palma a una bodega de Santa Maria del Camí. Otra opción es catar en Palma, en Avinae, o que el sumiller de Wine Tasting Mallorca venga a tu casa de vacaciones.

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